Cuando piensas en jubilarte, casi siempre surge la misma duda: ¿cuánto voy a cobrar? Y la respuesta depende, en gran parte, de un número muy concreto: los años que hayas cotizado a lo largo de tu vida laboral. No es lo mismo llegar a la jubilación con lo justo que hacerlo con una carrera de cotización larga y completa. Aquí te explicamos, de forma sencilla, cómo se relacionan los años cotizados con el porcentaje de tu pensión y por qué merece la pena tenerlo claro cuanto antes.
El mínimo para tener derecho a pensión
Lo primero que debes saber es que no basta con haber trabajado unos años sueltos. Para cobrar una pensión contributiva de jubilación necesitas un mínimo de 15 años cotizados. Por debajo de esa cifra, no se genera derecho a la pensión de jubilación por la vía contributiva (existen otras prestaciones, pero funcionan de otra manera).
Y aquí viene un punto que sorprende a mucha gente: llegar a ese mínimo de 15 años no te da el 100 % de tu pensión. Con 15 años cotizados cobras el 50 % de tu base reguladora. Es decir, la mitad. A partir de ahí es donde empieza lo interesante.
Cada año extra suma
Una vez superado ese mínimo, cada año adicional que cotizas va subiendo el porcentaje que se aplica sobre tu base reguladora. Vas escalando poco a poco:
- Con 15 años cotizados: el 50 %.
- A partir de ahí, el porcentaje sube por cada año extra que sumas.
- Con muchos años cotizados (en torno a 36-37 años, cifra que la reforma va ajustando cada poco) llegas al 100 %.
Es como una escalera: cada peldaño que subes te acerca al máximo. Por eso, si te faltan pocos años para redondear una carrera completa, seguir cotizando un poco más puede marcar una diferencia importante en la cuantía final.
Ojo con las cifras exactas: el número concreto de años que hace falta para el 100 % se va modificando con las sucesivas reformas del sistema. Por eso aquí hablamos en términos generales y te recomendamos comprobar tu caso concreto con una calculadora actualizada.
La edad de jubilación también depende de lo cotizado
Hay otro factor que mucha gente pasa por alto: la edad ordinaria de jubilación no es fija para todo el mundo. Depende de cuánto hayas cotizado.
En líneas generales, si tienes una carrera de cotización larga, puedes jubilarte algo antes que quien ha cotizado menos años. Quien acumula muchos años trabajando accede a la jubilación a una edad ligeramente inferior; quien tiene una carrera más corta debe esperar un poco más.
Es otra razón de peso para llevar la cuenta de tus años cotizados: no solo influyen en cuánto cobras, sino también en cuándo puedes empezar a cobrarlo.
Más años cotizados también pueden mejorar tu base
Hasta ahora hemos hablado del porcentaje, pero hay un segundo efecto que conviene entender. La base reguladora se calcula a partir de tus bases de cotización de los últimos años (el periodo que se toma también ha ido cambiando con las reformas).
¿Qué significa esto en la práctica? Que cotizar más años, y sobre todo cotizar por bases más altas en la parte final de tu vida laboral, no solo eleva el porcentaje: también puede elevar la propia base reguladora sobre la que se aplica ese porcentaje.
Dicho de otro modo: los años que trabajas al final de tu carrera, si son de buenas cotizaciones, tienen un doble efecto positivo. Suben el porcentaje y suben la base. Doble beneficio.
Revisa tu vida laboral
Con todo esto sobre la mesa, la pregunta lógica es: ¿y cuánto llevo yo cotizado? La buena noticia es que puedes saberlo con exactitud.
La Seguridad Social pone a tu disposición el informe de vida laboral, un documento gratuito que recoge todos tus periodos cotizados, empresa por empresa y día por día. Puedes solicitarlo online con certificado digital, Cl@ve o incluso pedir que te lo envíen. Es el punto de partida imprescindible para hacer cualquier cálculo realista de tu futura pensión.
Cuando tengas ese dato, podrás ver de un vistazo si ya has superado el mínimo de 15 años, cuántos te faltan para el 100 % y a qué edad podrías jubilarte.
Haz números con tu caso concreto
Como has visto, la relación entre años cotizados y pensión no es un simple sí o no: es una escalera con varios factores en juego (el porcentaje, la base reguladora y la edad de acceso). Y las cifras exactas se ajustan con cada reforma, así que lo mejor es calcularlo con datos actualizados.
Para eso está nuestra calculadora de la pensión de jubilación: introduces tus años cotizados y tus bases, y te muestra una estimación de lo que te correspondería, con el desglose paso a paso. Es la forma más rápida de pasar de la teoría a un número concreto para tu situación.
Coge tu informe de vida laboral, abre la calculadora de la pensión de jubilación y descubre a cuánto asciende tu pensión y cuánto te falta para llegar al 100 %.