Te ofrecen un proyecto como autónomo y la cifra suena estupenda. Más que tu nómina actual, incluso. Pero antes de dar el salto conviene que te hagas una pregunta clave: ¿de verdad vas a ganar más, o solo lo parece? Porque facturar mucho y ganar mucho no son lo mismo, y la diferencia entre una cosa y otra puede pillarte por sorpresa.
En este artículo te explicamos, sin liarte con números concretos, por qué un autónomo suele necesitar facturar bastante más que el sueldo bruto de un asalariado para acabar con el mismo dinero en el bolsillo.
De dónde sale la diferencia
Cuando eres asalariado, tu empresa carga con una parte importante que no ves en la nómina. La cotización a la Seguridad Social se reparte: tú pagas una porción y la empresa pone la suya, que suele ser mucho mayor. Además, tienes pagas extra, vacaciones pagadas y, si las cosas van mal, acceso al paro.
Cuando eres autónomo, todo eso lo asumes tú. Tu cuota de autónomos la pagas entera, sin nadie que comparta la factura. Y ese es solo el principio.
Para llegar al mismo neto que un asalariado, de lo que facturas tienes que ir descontando:
- La cuota de autónomos completa, cada mes, factures mucho o poco.
- Tus gastos de actividad: material, software, gestoría, suministros, desplazamientos...
- El IRPF, que pagas por tus rendimientos igual que cualquier trabajador.
- Lo que un asalariado sí tiene y tú no: pagas extra, vacaciones retribuidas y una red de protección más sólida.
Cuando sumas todo eso, entiendes por qué facturar "más" no significa automáticamente ganar más.
Piensa en coste total, no en la cifra de la factura
El error más habitual es comparar tu sueldo bruto de asalariado con lo que te ofrecen facturar como autónomo. Son cosas distintas.
La comparación justa es en términos de coste total. Es decir: ¿cuánto tiene que costarle tu trabajo a un cliente para que a ti te quede lo mismo que ya ganas hoy limpio?
Para hacerte una idea real puedes cruzar dos herramientas. Con la calculadora de sueldo neto averiguas cuánto cobras de verdad ahora, después de impuestos y cotizaciones. Y con la calculadora de la cuota de autónomos ves cuánto te tocaría pagar cada mes según tus rendimientos. Con esas dos referencias ya puedes estimar cuánto necesitarías facturar para no salir perdiendo.