Seguro que alguna vez has oído la frase "eso lo marca el convenio" y te has quedado igual. Aparece en tu contrato, a veces en tu nómina, y tiene mucho que decir sobre lo que cobras cada mes. Pero pocas veces alguien se para a explicarte qué es realmente y por qué importa tanto. Vamos a aclararlo.
Qué es un convenio colectivo
Un convenio colectivo es un acuerdo negociado entre las empresas de un sector (o de una empresa concreta) y los representantes de los trabajadores, normalmente los sindicatos. En ese acuerdo se fijan las condiciones laborales que se aplican a todo el personal cubierto.
La idea clave es esta: el convenio establece condiciones por encima de los mínimos legales. La ley marca un suelo (por ejemplo, el Salario Mínimo Interprofesional o el máximo de horas de trabajo), y el convenio construye sobre ese suelo mejorándolo. Nunca puede empeorar lo que dice la ley, solo mejorarlo.
Por eso dos personas con el mismo puesto pueden cobrar de forma distinta según el convenio que se les aplique. No es capricho de la empresa: es el marco que se negoció para ese sector o esa compañía.
Lo que el convenio NO cambia: tus impuestos
Aquí conviene ser claro para evitar confusiones. El convenio no toca tus impuestos.
La retención del IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social se calculan con las mismas reglas para todo el mundo, vivas donde vivas y trabajes en el sector que trabajes. Esas normas las fija Hacienda y la Seguridad Social, no el convenio.
Es decir: el convenio puede influir en tu salario bruto, pero el salto de bruto a neto sigue las mismas tablas para todos. Lo que cambia entre una persona y otra es el punto de partida, no la fórmula.
Lo que el convenio SÍ fija en tu nómina
Aquí es donde el convenio se nota de verdad. Estas son las cosas que suele determinar y que afectan directamente a lo que ves en tu nómina:
- El número de pagas. Casi todos los convenios establecen si cobras en 12 pagas, en 14 (con extras en verano y Navidad) o si las pagas extra van prorrateadas mes a mes.
- El salario mínimo de tu categoría. El convenio incluye unas tablas salariales por grupo y categoría profesional. Ese es el mínimo que te tienen que pagar según tu puesto.
- La jornada anual. Marca cuántas horas trabajas al año, los descansos y cómo se tratan las horas extra.
- Los pluses y complementos. Plus de transporte, de nocturnidad, de peligrosidad, de disponibilidad... Muchos nacen directamente del convenio.
- La antigüedad. Bastantes convenios premian los años en la empresa con un complemento que crece con el tiempo.
- Las mejoras en caso de baja. Algunos convenios obligan a la empresa a complementar la prestación cuando estás de baja, de modo que cobres más de lo que te daría solo la Seguridad Social.
Como ves, no es un papel menor. Buena parte de tu bruto anual está definida por lo que diga tu convenio.