Cuando empiezas a ahorrar e invertir, tarde o temprano llega la pregunta incómoda: ¿cuánto se lleva Hacienda de lo que gano? La buena noticia es que las rentas de tus inversiones no se mezclan con tu sueldo. Tienen su propia "bolsa" dentro del IRPF, con su propia escala y sus propias reglas. Entenderlo te ayuda a calcular mejor tu rentabilidad real y a tomar decisiones más inteligentes con tu dinero.
En este artículo te explico, en cristiano, cómo funciona la tributación del ahorro en España.
Dos bolsas distintas en tu IRPF
El IRPF divide tus ingresos en dos grandes bloques que se calculan por separado:
- La base general: aquí va tu sueldo, los ingresos de autónomo, los alquileres, las pensiones... Tributa con una escala que puede superar el 45 % o el 47 % en los tramos altos.
- La base del ahorro: aquí van las rentas que generan tus inversiones. Tiene una escala mucho más suave, con tramos que van del 19 % al 28 %.
Esta separación es clave. Aunque cobres un buen salario, los beneficios de tus inversiones no "suben" por esa escala alta del trabajo. Se calculan aparte, en su propia bolsa.
Qué rentas van a la base del ahorro
En la base del ahorro entran, principalmente, tres tipos de rendimientos:
1. Intereses (rendimientos del capital mobiliario)
Son los intereses que te pagan por prestar tu dinero: los de una cuenta remunerada, un depósito a plazo o los que genera la deuda pública (como las Letras del Tesoro). Todo eso tributa en la base del ahorro.
2. Dividendos
Cuando una empresa reparte parte de sus beneficios entre los accionistas, ese dividendo es también un rendimiento del capital mobiliario y va a la misma bolsa.
3. Plusvalías (ganancias patrimoniales)
Es la ganancia que obtienes al vender por más de lo que compraste: acciones, fondos de inversión, ETFs, criptomonedas, deuda pública... La diferencia entre el precio de venta y el de compra es la plusvalía, y tributa igualmente en la base del ahorro.
La escala del ahorro: del 19 % al 28 %
La base del ahorro es progresiva por tramos, igual que el sueldo, pero con tipos mucho más bajos. A grandes rasgos:
- Hasta 6.000 €: 19 %
- De 6.000 € a 50.000 €: 21 %
- De 50.000 € a 200.000 €: 23 %
- De 200.000 € a 300.000 €: 27 %
- A partir de 300.000 €: 28 %
Ojo con un detalle importante: es progresivo por tramos. Si ganas 8.000 €, no pagas el 21 % de todo. Pagas el 19 % de los primeros 6.000 € y el 21 % solo de los 2.000 € que superan ese primer tramo. Nunca "salta" todo tu beneficio al tipo superior.
Para hacer números exactos según tu caso, lo mejor es apoyarte en una herramienta que aplique la escala correcta. Por ejemplo, nuestra calculadora de Letras y Bonos del Tesoro ya descuenta este impuesto del ahorro para mostrarte la rentabilidad neta que te queda en el bolsillo.